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Suplementos contra la COVID 19

abril 14, 2020
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El virus SARS Cov-2 que provoca la enfermedad del covid-19 ha caído del cielo como un aguacero imprevisto y parece que ha llegado para quedarse.

De la excesiva confianza inicial, al ir comprobando los datos, se ha visto que se trata de un virus que ni es extremadamente mortal, ni extremadamente transmisible pero por contra es bastante alto en estos dos aspectos, lo que le hace realmente peligroso para la humanidad. 

Al observar estos datos, los gobiernos empezaron a recomendar efusivamente medidas de higiene básicas como el distanciamiento social y el lavado de manos y con los días la reclusión social para evitar en lo posible la saturación del sistema sanitario ante la entrada masiva de nuevos enfermos.

Ya te explicamos en este artículo, cómo llevar este confinamiento de manera saludable física y emocionalmente.

Una vez aplicadas las medidas de “contingencia” la siguiente pregunta es ¿qué podemos hacer contra la COVID 19 más allá del confinamiento?. El mundo científico se ha volcado en la búsqueda y estudio de todo aquello que aporte luz a esta pandèmia.

En este artículo aprenderás lo que se sabe actualmente sobre que suplementación nos ayuda a luchar contra el coronavirus.

¿Qué puedes hacer contra la COVID 19?

Hay dos puntos muy relevantes que vamos a tratar en este post:

  1. Los factores de empeoramiento del pronóstico de la enfermedad dependen en muchos casos del estilo de vida. Algunos ejemplos son fumar (estudio) o la obesidad (estudio).
  2. Ante la falta de vacunas o de estudios validados en humanos de intervenciones médicas contra el virus, el conocimiento cada vez mayor de los mecanismos de infección, replicación y progresión de la enfermedad ponen sobre la mesa que intervenciones que actúen sobre estos mecanismos y que tengan pocos o ningún efecto secundario pueden ser de gran ayuda.

Hace décadas que se ha demostrado la estrecha relación existente entre la nutrición, los micronutrientes y el riesgo de sufrir de una infección y la severidad con la que esta pueda afectar nuestro organismo.

En este artículo hablaremos, en primer lugar de, varios nutrientes necesarios para la correcta función de tu sistema inmunitario que pueden ayudar a mejorar tus líneas de defensa y tu capacidad de reacción frente al virus SARS-Cov-2 que puedes obtener de ciertos suplementos.

Aún así, como en general la toma de suplementos debe ser acompañada de una supervisión profesional, centramos la segunda parte del artículo en una vitamina determinante para el buen pronóstico de la enfermedad del covid-19 y que obtendrás simplemente haciendo la fotosíntesis, es decir tomando el Sol.

Sí lo has adivinado la vitamina D.

¿Cómo hemos seleccionado los suplementos?

Los criterios principales que hemos usado para la recomendación de estos suplementos son: 

  1. Su eficiencia en virus parecidos ( El SARS cov-2 es en un 87% igual al SARS Cov 1) 
  2. Evidencia de que actúe sobre algunos de los mecanismos de infección o replicación de este virus
  3. El conocimiento del desarrollo de la enfermedad en 3 fases bastante determinadas: Fase infecciosa, pulmonar, inflamatoria. 
  4. Estudios que hayan sido realizados en humanos

¿Qué nutrientes necesita mi sistema inmune?

Como comentábamos, si bien no existen aún estudios relacionados directamente al riesgo de infección y la severidad del COVID-19 en relación a los siguientes nutrientes, sí que existe evidencia en otros estudios relacionados con otras infecciones que nos permiten relacionar los siguientes nutrientes a una mejora en tu sistema inmune contra este nuevo virus.

Para dar algunos ejemplos podemos mencionar estos:

Zinc

Este es un cofactor de muchas enzimas y factores de transcripción en las células de todo el cuerpo. Los niveles inadecuados de zinc limitan la capacidad individual de autorregular la respuesta de tu sistema inmunitario a las infecciones (referencia).

Se ha demostrado que el zinc, inhibe diferentes proteínas de replicación del hermano casi gemelo del SARS-Cov-2, el SARS COV-1. (referencia)

También, diversos metaanálisis y análisis combinados de diversos ensayos controlados aleatorios (RCTs) mostraron que la suplementación oral de zinc reduce el ratio de incidencia de infecciones respiratorias agudas en un 35%, acorta la duración de los síntomas de la gripe en 2 días y presenta mejoras en la recuperación (referencia, referencia).

Estos estudios fueron realizados tanto en poblaciones de Estados Unidos así como en otros países como India, Sudáfrica y Perú con dosis de zinc entre 20 mg semanales hasta 92 mg al día.

Probablemente, estas variaciones en las dosis se deben a la saturación en la capacidad de absorción del zinc en el aparato digestivo.

Vitamina C

Esta vitamina también es un cofactor de muchas enzimas.

Está comprobado de que mejora la función de muchas enzimas del organismo manteniendo los iones metálicos en su forma reducida. También actúa como un antioxidante, limita la inflamación y el daño en los tejidos asociados a la respuesta de nuestro sistema inmunitario (referencia).

Esto es especialmente importante si consideramos que los problemas asociados al COVID-19 no son causados directamente por el virus sino por nuestra respuesta inmunitaria al segregar ciertas sustancias tóxicas para atacar al virus pero que también le hace daño al cuerpo.

Algunos ensayos sobre la efectividad de la vitamina C realizados en diversos grupos de edad y de diferentes países muestran que la suplementación de vitamina C reduce significativamente la incidencia de infecciones en el tracto respiratorio (referencia).

Además de las infecciones tracto respiratorias, otra recopilación muestra también la efectividad de la vitamina C también en pacientes hospitalizados en Estados Unidos, Irán y Egipto, con diversas afecciones como sepsis severas, complicaciones post operatorias, contusiones pulmonares y condiciones cardiacas (referencia). Esta vitamina también parece reducir la duración de las estancias en UCI y la necesidad de ventilación mecánica en todos estos pacientes (referencia).

Dosis elevadas (unos 8 gramos) de vitamina C parece que reducen la duración de una gripe (referencia).

A su vez, la vitamina C parece reducir ciertos marcadores inflamatorios (referencia) y la bronco-constricción inducida por el ejercicio (referencia).

En estos estudios las dosis de vitamina C son muy variables. Por lo que recomendamos no sobrepasar los 2 gramos al día sin supervisión médica.

El conocimiento particular de los mecanismos asociados a la fisiopatología de esta enfermedad nos hace poner aún así algún pero al uso de esta vitamina sobretodo en las fases finales de la enfermedad. 

  1. Aunque debemos ir recargando las células inmunitarias antivíricas (natural killers) de vitamina C para optimizar su función, se sabe que este virus en particular necesita una carga oxidativa alta para replicarse. Las dosis altas de vitamina C aumentan la carga oxidativa.
  2. Cada vez adquiere más peso que el daño pulmonar se debe a que el virus es capaz de dañar la hemoglobina y con ello impedir la distribución de oxígeno y generar una carga oxidativa extrema en el pulmón. Esto es algo nuevo y propio de este virus por lo que no podemos extrapolar lo que ocurre en otras patologías y de nuevo no sabemos hasta qué punto la carga oxidativa de la vitamina C afectaría a este nivel.

En definitiva el potencial de la vitamina C parece elevado pero necesitaríamos conocer mejor su dinámica en esta enfermedad.

👉Con los datos actuales parece que puede ser interesante en los primeros 7 días para luego quizás disminuir las dosis hasta la aparición de datos más específicos.

Lactoferrina

La lactoferrina es una proteína que se encuentra en las lágrimas, el moco, la bilis y algunos glóbulos blancos y en cantidades muy altas en la leche materna. Es una proteína multifuncional que combate la infección y la inflamación, y actúa como antioxidante.

La lactoferrina es interesante en esta enfermedad por: 

  1. Estudios con el SARS-cov-1 muestran que es capaz de inhibir la unión del virus a las células (referencia)
  2. Se sabe que tanto el consumo de lactoferrina como la actividad inmunitaria aumenta su presencia en las mucosas (referencia)
  3. En el papel cada vez más claro del daño del virus sobre la hemoglobina (referencia) y la acumulación de hierro, la lactoferrina como secuestradora del hierro se dispara como opción terapéutica

La importancia de la vitamina D contra la COVID 19

Uno de los grandes retos que nos toca afrontar en la sociedad moderna es la cantidad de tiempo que pasamos metidos en cuatro paredes sin apenas recibir luz solar durante el día.

Esto es un gran problema para todos los que trabajan en oficinas y luego se refugian en su hogar, sin saber que:

👉 Una de las vitaminas más importantes relacionadas a nuestro sistema inmunitario se genera en nuestro organismo gracias a la recepción de los rayos solares de manera directa sobre nuestra piel.

Es decir:

👉 Recibir luz solar a través de una ventana en la oficina o el parabrisas del coche no cuenta como exposición porque bloquean los rayos UVB necesarios para que tu cuerpo sintetice vitamina D.

Esto sumado a que durante el invierno ni siquiera estar al aire libre durante una hora puede garantizar suficiente exposición a rayos solares, hace de que nuestro sistema inmune sea más vulnerable durante los meses de frío.

Si bien no existen estudios hasta ahora de que la suplementación con vitamina D va a reducir la severidad del COVID-19, existe evidencia de que la respuesta del sistema inmune mejora cuando los niveles de vitamina D son adecuados.

Esto se debe a que la vitamina D juega un papel crítico, como hemos mencionado, en la respuesta inmune gracias a sus propiedades anti inflamatorias e inmunoreguladoras crucial para la activación de nuestras defensas (referencia).

Además, mejora la función de nuestras células con función inmunitaria, incluyendo a las células T y a los macrófagos, que protegen nuestro cuerpo de los patógenos (referencia).

Existe evidencia en varios ensayos clínicos que la suplementación de vitamina D reduce el riesgo de infecciones respiratorias agudas (casi todas ellas debidas a varios virus) entre 12% a 75% (referencia, referencia, referencia, referencia).

Estos estudios incluyen tanto la la gripe estacional así como también a la pandemia de H1N1 ocurrida en el 2009. El efecto positivo de la suplementación pudo ser observado en personas de todas las edades, incluyendo a individuos con enfermedades crónicas pre existentes (referencia).

En estudios en el resfriado común, entre todos aquellos infectados, los efectos de la respuesta inmunitaria y los síntomas fueron menores y su recuperación fue más temprana cuando se aplicaron dosis de 1000 UI (referencia), con efectos mayores en aquellos que presentaban una deficiencia previa que en aquellos que tenían niveles adecuados de vitamina D.

Los adultos mayores, grupo de mayor riesgo ante el SARS-CoV-2, son parte del grupo que tienen una mayor deficiencia de vitamina D así como de otros micronutrientes fundamentales, y son las personas que obtienen mayor beneficio de la suplementación (referencia, referencia).

De hecho, la vitamina D es tan importante en nuestra función inmune que su deficiencia está asociada a un incremento en nuestra susceptibilidad a infecciones, enfermedad y desórdenes inmunitarios (referencia).

👉Especialmente relevante en el caso de enfermedades respiratorias como la tuberculosis, el asma y enfermedad pulmonar obstructiva crónica y la COVID-19, así como otras infecciones respiratorias debido a bacterias o virus (referencia, referencia, referencia, referencia).

Y, por si esto no fuera poco, la deficiencia de vitamina D está relacionada con una reducción de la función pulmonar, lo que afecta la capacidad de nuestro organismo para combatir infecciones respiratorias con efectos similares al COVID-19. (referencia, referencia).

Lo que es más importante aún, una revisión de estos estudios muestra que es mucho más efectivo para protegernos de las infecciones respiratorias agudas (ARI) que el organismo genere o reciba pequeñas dosis diarias o semanales que grandes dosis de forma más espaciada (referencia).

Todo esto indica de que en esta temporada de pandemia con una enfermedad que afecta el sistema respiratorio y provoca una respuesta inmune exagerada, modular la respuesta de nuestro sistema inmunitario y tener una protección adicional de nuestro tracto respiratorio puede ser una buena forma de prevenir los efectos devastadores del COVID-19.

Espero que toda esta evidencia te convenza que debes salir a tomar el sol en tu balcón (respetando la distancia recomendada por los organismos de salud con tus vecinos) o en tu terraza, o si no puedes realizarlo por la falta de un lugar para recibir rayos solares durante este confinamiento, tomar una suplementación puede ser una buena idea.

¿Cuánta vitamina D debo consumir como suplemento?

Considera que muchos de los multivitamínicos contienen una dosis de vitamina D de 1000 a 2000 unidades internacionales lo que ya es un buen objetivo diario.

Sin embargo, si eres de una tonalidad de piel más oscura (y sintetizas peor la vitamina D porque la melanina de la piel bloquea la luz ultravioleta), puede que tu cuerpo necesite un poco más de vitamina D hasta alcanzar las 5000 unidades internacionales.

👉 Se ha visto que niveles de hasta 10,000 UI no representan ningún problema para la salud.

Si los vitamínicos se han acabado en tu farmacia, intenta optar por la solución natural y más eficiente. En los meses de sol, si la tonalidad de tu piel es clara, 15 minutos de luz directa sobre tu cuerpo puede producir suficiente vitamina D.

Si tu tonalidad es más oscura, puedes necesitar entre 45 a 60 minutos de luz directa para tener los mismos efectos.

Conclusión

Si bien todavía faltan más estudios concluyentes para mostrar los mecanismos que utiliza la vitamina D en nuestro sistema defensivo (así como el zinc la lactoferrina y la vitamina C), las evidencias de sus efectos en la respuesta inmune contra bacterias y virus que afectan el tracto respiratorio, comprobado incluso en virus similares como el SARS-CoV-1 y en virus encapsulados como el H1N1, nos hacen inferir que pueden ser de gran utilidad para combatir los efectos perniciosos derivados de la enfermedad COVID-19.

👉 Una revisión aún no publicada (referencia) está abordando el rol que juega los suplementos de vitamina D contra el coronavirus, el virus de la gripe y las infecciones pulmonares.

Esta revisión incluye varios ensayos clínicos citados en este artículo, y además indica que la población china tuvo ese alto número de infecciones y muertes en parte debido a bajos niveles de vitamina D y podrían estar relacionadas con la llegada del virus en invierno a las poblaciones europeas.

También mencionan a los grupos de riesgo (adultos mayores y personas con patologías previas), todos ellos con deficiencia de vitamina D (los adultos mayores no pueden sintetizarla como los jóvenes) y lanzan un símil con estudios realizados en pacientes ventilados en UCIs a los que les administraron vitamina D y mostraron mejoras.

Todo esto dicho, todavía no existen estudios en los que se haya suministrado vitamina D en pacientes con COVID-19, para demostrar si existe mejora o puede ser parte de un tratamiento efectivo.

Sin embargo, las evidencias mostradas pueden dar una pista de que puede ser de utilidad con la enfermedad. Por último, sumaríamos además los efectos inmunomoduladores altamente reconocidos de la vitamina D clave para que nuestro sistema inmune no responda de manera exagerada y acabe generándonos, como ocurre en los pacientes más graves, que el propio virus. .

👉Hoy nos toca hablar de suplementos porque la ocasión lo amerita, pero considera de que todos estos nutrientes y otros relacionados a la salud no presentan deficiencias en nuestro organismo en una dieta sana y variada como la dieta evolutiva, y que son pilares de nuestra salud tan importantes como la actividad física, dormir bien, reducir la inflamación y respetar los ciclos circadianos.

Si adoptamos hábitos saludables de vida, estaremos en menor riesgo de muchas enfermedades y nuestro cuerpo tendrá una mejor capacidad para combatirlas.

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Comentarios (3)

Muy interesante artículo, muchas gracias. Me surge una duda con base en el artículo que se pone de referencia en cuanto al Zinc, al parecer hay distintos compuestos de Zinc, ¿cual es el que se recomendaría tomar como suplemento? ¿o bien cuál es que se puede consumir en frutas y verduras?. Muchas gracias nuevamente

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No sabemos nada del virus hay muy evidencia así que prudencia y humildad

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Hola Nagore,
estamos totalmente de acuerdo y creemos que lo mejor que podemos hacer es mantener el distanciamiento social y la buena higiene, sobre todo de manos.
Sin embargo, el uso de estos suplementos no solo está recomendado por nosotros, la OMS tiene un artículo similar y la Harvard University también, usando incluso, muchas referencias de las que vemos aquí. Incluso, añadimos el estudio no publicado sobre una revisión de los casos de coronavirus.
Esto no asegura eficacia total contra la enfermedad. Solo mejora los mecanismos de defensa que tenemos con lo que se sabe hasta ahora de la COVID 19. Es decir:
Estamos en un coche y sabemos de que podremos colisionar en algún momento (contagiarnos del SARS-CoV-2), y sabemos que lo más importante para evitar una colisión o minimizar los efectos de esta es tener en orden los frenos (el sistema inmunitario de entrada) por lo que reviso el líquido de frenos (vitaminas, minerales y aminoácidos que influyen en el sistema inmune) para estar preparado. Esto no garantiza que no vayamos a colisionar, pero seguramente ayudará a evitar la colisión y efectos mucho más letales.

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