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¿Estómago inflamado? Causas de la hinchazón abdominal

septiembre 17, 2021

¿Cuántas veces a la semana sientes que tienes el estómago hinchado? La distensión abdominal es un problema cada vez más común, especialmente en adultos. Es tan común, que muy pocas personas se paran a pensar en las causas de la hinchazón abdominal.

Ha llegado un punto en el que normalizamos tener “la barriga hinchada”, especialmente después de comer.

Sin embargo, este problema está lejos de ser normal. La distensión abdominal es un síntoma de que algo en el aparato digestivo no funciona de manera óptima, además de generar incomodidad y disconfort.

El problema reside en que la distensión no suele ir acompañada por un dolor agudo ni es ninguna patología per se, y por esta razón no se le suele dar la importancia que merece.

Si consideras que de manera habitual tu estómago está hinchado, lo primero que debes saber es que si consumes la dieta occidental estándar (alta en azúcar, carbohidratos, alimentos procesados ​​y aceites industriales) la distensión y mala digestión serán completamente normales.

Si este es tu caso, ¡felicidades! Ya has descubierto tu problema principal. Cambia a una alimentación con más alimentos y menos productos y ya verás la diferencia.

Sin embargo, hay muchas personas que siguen una alimentación saludable y hacen ejercicio con regularidad, pero aún así sufren de hinchazón abdominal. 

En este artículo encontrarás todas las razones que pueden llevar a tu estómago a estar inflamado, yendo paso a paso en el proceso digestivo.

hinchazon-abdominal

Masticación

El primer papel en la digestión, y el que más se pasa por alto cuando pensamos en las causas de la hinchazón abdominal, es el de masticar.

La mayoría comemos más rápido de lo que deberíamos, y además, lo hacemos mientras estamos en otras cosas. Esto suele llevar a descuidar la masticación.

Cuando no prestamos atención a masticar, se ejerce una tensión indebida sobre el resto del tracto gastrointestinal y puede provocar problemas.

Además, algunas personas tienen dificultad para masticar y tragar debido a la producción deficiente de saliva y de boca seca.

Este es un problema de mala comunicación entre el cerebro y las glándulas salivares, como la disautonomía o la degeneración cerebral.

Los ejercicios del nervio vago pueden ayudar, pero también es importante evaluar la función neurológica.

Por lo tanto, nuestros consejos si tu problema está en la fase de masticación, serían:

  • Toma consciencia de si realmente masticas o simplemente engulles la comida.
  • Prueba a comer durante unos días sin hacer otras cosas al mismo tiempo, como ver la tele, leer…
  • Mastica hasta que sientas que la comida se ha transformado en un fluido y puedes tragar con facilidad.

Ácido clorhídrico de estómago

Si las proteínas como la carne te causan hinchazón, es posible que tu estómago no esté produciendo ácido clorhídrico (HCl).

Cuando la comida ingresa al estómago, libera HCl para descomponer las proteínas.

Además de descomponer las proteínas, el HCI hace que el intestino delgado libere enzimas pancreáticas para digerir aún más los alimentos y que la vesícula biliar libere bilis para emulsionar las grasas.

Estas funciones del HCI:

  • Aseguran una buena absorción de nutrientes
  • Mantienen la salud gastrointestinal
  • Previenen el crecimiento excesivo de bacterias
  • Promueven un microbioma intestinal saludable

Muchas personas producen de forma insuficiente tanto el HCl como las enzimas pancreáticas, sobre todo a medida que envejecen, pero también puede ser una respuesta a una vida con mala alimentación.

Los síntomas de un bajo nivel de HCl incluyen no solo dificultad para digerir las proteínas, sino también reflujo ácido y mal aliento.

Puedes abordar los niveles bajos de HCl con suplementos de HCl en las comidas o vinagre de sidra de manzana para un enfoque más suave.

Si tomas HCl o vinagre de manzana y experimentas ardor gástrico, esto es un signo de irritación gástrica o úlceras de estómago y la posibilidad de una infección. Si este es tu caso te recomendamos que acudas a un profesional.

Si sospechas que esta es la causa principal de tu hinchazón, revisa este artículo.

Enzimas pancreáticas

Las personas con problemas de enzimas pancreáticas experimentan hinchazón después de comer almidón o fibra. También pueden experimentar náuseas y moco en las heces.

Otro signo muy habitual son las heces grasientas que flotan o dejan rastro en la taza de water.

Las deficiencias de enzimas pancreáticas son muy comunes y, a menudo, son secundarias a un bajo nivel de HCl, ya que el HCl desencadena la liberación de enzimas pancreáticas.

Problemas de la vesícula biliar

La tercera causa más común de hinchazón, y que también se pasa por alto en gran medida, es la función lenta de la vesícula biliar.

Cuando la mayoría de las personas piensan en problemas de la vesícula biliar, piensan en cálculos biliares, pero su mal funcionamiento también afecta a la digestión y causa hinchazón.

Las personas con una función deficiente de la vesícula biliar experimentan hinchazón después de comer grasas, a veces de dos a tres horas después de comer.

Otros síntomas pueden ser también:

  • Náuseas y mala digestión
  • Eructos. Es muy común eructar los aceites de pescado al tomar suplementos de omega 3
  • Dolor debajo de la caja torácica derecha
  • Opresión entre los omóplatos
  • Heces flotantes y/o heces pálidas

Cuando la vesícula biliar no se contrae y no libera bilis de manera normal, la bilis se espesa y se convierte en una especie de lodo. Este lodo eventualmente se convierte en cálculos biliares que pueden obstruir la vesícula biliar. Sin embargo, muchas personas nunca desarrollan cálculos biliares.

Los factores que promueven la función deficiente de la vesícula biliar incluyen el síndrome metabólico, la obesidad y un estilo de vida sedentario.

Las mujeres y ciertos grupos étnicos también son más propensos a tener problemas de vesícula biliar.

Los suplementos que diluyen la bilis y una dieta baja en grasas pueden ayudar a reactivar la función de la vesícula biliar.

Sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado (SIBO)

Las personas con hinchazón abdominal y distensión crónica pueden sufrir un crecimiento excesivo de bacterias en el intestino delgado, también conocido como SIBO.

Con SIBO, las bacterias del intestino grueso se mueven al intestino delgado debido a una función de válvula defectuosa y una contractura deficiente de los músculos intestinales.

La hinchazón puede hacer que la válvula que separa el intestino delgado y el grueso se abra, permitiendo que las bacterias se muevan desde uno hacia el otro.

Como las bacterias no pertenecen a ese intestino, esto crea un círculo vicioso de hinchazón provocado principalmente por azúcares y almidones.

Si crees que podrías tener SIBO, puedes comprobarlo con una prueba de aliento con hidrógeno y metano. No se considera una prueba 100% exacta ya que las bacterias liberan otros gases además del metano y el hidrógeno, pero es la prueba más utilizada.

Los factores que pueden promover SIBO incluyen la inflamación crónica en el intestino, que se debe a problemas como:

  • Mala alimentación
  • Disfunción cerebral
  • Intolerancias alimentarias
  • Alteraciones del proceso digestivo

La dieta baja en FODMAP, que elimina los azúcares y almidones que alimentan a estas bacterias, ha sido durante mucho tiempo la mejor aproximación nutricional para ayudar con el SIBO.

Si quieres saber más sobre la alimentación baja en FODMAP, puedes visitar este artículo.

Según el tipo de bacteria que se acumule, suele ayudar mucho a las personas con SIBO eliminar los alimentos ricos en azufre y espaciar las comidas.

Función cerebral

La comunicación entre el cerebro y el intestino es muy potente, como hemos podido ver incluso en la fase de masticación.

Muchas de las funciones intestinales son moduladas por el cerebro. No hay más que pensar en cómo se nos remueven las tripas o se nos “corta el hambre” cuando tenemos muchos nervios. 

Existen procesos cerebrales como una lesión cerebral o una neuroinflamación que puede afectar a la función digestiva, alterando la composición de las bacterias intestinales o dificultando la producción de jugos gástricos. 

Aunque no es de las causas más comunes, sí que es algo que debemos tener en cuenta cuando buscamos el origen de un desorden del aparato digestivo. 

Sensibilidades alimentarias

Cualquier tipo de sensibilidad a los alimentos (ya sean alergias o intolerancias) puede causar hinchazón y distensión.

Las sensibilidades alimentarias más comunes en occidente son el gluten y los lácteos. El huevo, la soja y el maíz también son comunes, aunque ya sabemos que a día de hoy puede haber intolerancias y alergias a todo tipo de alimentos.

La sensibilidad a los alimentos puede empeorar con la edad a medida que la salud intestinal y la inmunidad intestinal empeoran, puesto que se pierde la tolerancia inmunitaria.

La enfermedad celíaca no diagnosticada u otras enfermedades autoinmunes intestinales pueden causar hinchazón y distensión crónicas.

Además, si esa persona ya tiene una enfermedad autoinmune, su probabilidad de tener autoinmunidad intestinal es mayor. 

La mejor solución aquí es seguir una alimentación en la que eliminemos por completo esos alimentos que nos producen intolerancia o alergias.

Microbioma intestinal

Un microbioma intestinal poco saludable, muy dominante en las bacterias malas, puede provocar la fermentación de los alimentos en los intestinos, provocando gases e hinchazón.

La mejor manera de mantener un microbioma intestinal saludable es consumir una dieta alta en fibra y con una variedad diversa de verduras. También sería interesante en este caso complementar con ácidos grasos de cadena corta.

Conclusión

Al evaluar y abordar el sistema digestivo de norte a sur, es más probable que tengamos éxito en encontrar y abordar la causa de la hinchazón abdominal o distensión crónica.

Es evidente que en muchos casos necesitaremos acudir a un profesional para que nos ayude a abordar nuestro problema, pero en realidad, si prestamos atención a las causas principales que pueden llevar a esta inflamación, estas suelen basarse en un estilo de vida sedentario acompañado de una alimentación no saludable.

Por tanto, nuestra recomendación es que empieces por aquellos aspectos que puedes cambiar desde hoy mismo, y que en realidad son los más importantes para no sufrir hinchazón abdominal:

  • Comer alimentos y no productos procesados
  • Espaciar las comidas
  • Respetar tus biorritmos y dormir las horas que tocan.

En muchos casos, estos cambios de hábitos son suficientes para generar cambios significativos y eliminar la hinchazón abdominal. 

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